Novak Djokovic destaca preocupaciones sobre el calendario extendido de Masters 1000 antes del US Open

Las principales figuras del tenis masculino, incluidos Carlos Alcaraz y Stefanos Tsitsipas, han expresado su descontento con el formato ampliado de dos semanas para los eventos Masters 1000. Los jugadores han planteado problemas como una disminución en la calidad del rendimiento, mayores riesgos de lesiones y menores oportunidades de descanso, entrenamiento y recuperación. Este cambio ha interrumpido significativamente sus rutinas, lo que ha provocado un descontento generalizado entre los atletas.

A pesar de estas preocupaciones, Novak Djokovic se encuentra en un lado diferente del debate. Al no haber participado en ningún torneo desde Wimbledon, Djokovic compartió sus pensamientos durante una conferencia de prensa antes del US Open, expresando su interés decreciente en los eventos de Masters prolongados. Declaró: «Para ser franco contigo, ya no disfruto de los eventos de maestría de dos semanas. Es demasiado largo para mí». Además, mencionó que con la inclusión de estos torneos extendidos, parece que ahora hay 12 Grand Slams, lo que ha diluido su motivación para buscar puntos de clasificación fuera de los cuatro torneos principales. Djokovic agregó sin rodeos: «No tengo ningún calendario más que Slams, para ser honesto».

Aunque Djokovic reconoce la legitimidad de las quejas de los jugadores con el nuevo formato del Masters, no prevé una reversión al calendario anterior. Destacó la falta de esfuerzo colectivo de los jugadores durante el proceso de toma de decisiones, sugiriendo que a pesar de sus quejas, muchos no participaron activamente en las discusiones o negociaciones que podrían haber influido en las decisiones. «Apoyo a los jugadores, pero al final del día, cuando hubo un momento de negociaciones y toma de decisiones, los jugadores no participaron lo suficiente», dijo Djokovic, enfatizando la importancia de ser proactivo en tales asuntos.

Esta situación deja a la comunidad del tenis en una encrucijada, con una clara brecha entre el bienestar de los jugadores y los aspectos comerciales del deporte. A medida que se acerca el US Open, la discordia sobre el calendario subraya una creciente preocupación que se extiende más allá de las preferencias individuales, tocando temas más amplios de bienestar de los atletas y la dirección futura del tenis profesional.